Cuidado de mascotas en invierno: cómo proteger a tu perro o gato del frío y la humedad del sur
Cómo cuidar a tu perro o gato durante el invierno del sur: hipotermia, casa adecuada, alimentación y problemas de piel por humedad.
El invierno en Los Lagos y Los Ríos no se parece al de la zona central: aquí no hablamos de unas semanas frías y secas, sino de meses de lluvia casi diaria, viento del sur y humedad que se mete en todo, incluido el pelaje de tu perro o gato. En el campo o en sectores rurales, donde muchas mascotas pasan buena parte del día afuera, esa combinación de frío y humedad constante es la que realmente pone en riesgo su salud, mucho más que el frío puntual de una helada.
Aquí te contamos qué cuidados son realmente importantes en un invierno como el nuestro, y cómo detectar a tiempo cuando algo no está bien.
Hipotermia: el riesgo que más debes vigilar
La temperatura corporal normal de un perro o un gato está entre 38°C y 39,2°C. Cuando baja de 37°C ya se habla de hipotermia, y bajo los 34°C el cuadro se considera grave y requiere atención veterinaria inmediata.
La hipotermia ocurre principalmente por exposición prolongada al frío o a la humedad, y es justamente esa combinación, tan presente en cualquier día de lluvia en Puerto Montt, Osorno o Valdivia, la que más aumenta el riesgo. Incluso una mascota que duerme dentro de la casa puede verse afectada si pasa horas en el patio bajo lluvia o sobre suelo helado sin protección, algo bastante común en sectores rurales y parcelas del sur.
Las mascotas con más riesgo son:
- Cachorros y gatitos, que aún no regulan bien su temperatura corporal.
- Animales de edad avanzada, con menor reserva de energía.
- Razas pequeñas o de pelo corto.
- Mascotas con enfermedades crónicas o bajo peso.
⚠️Advertencia: Señales de alerta: temblores intensos, letargo, debilidad, piel fría al tacto y, en casos más avanzados, que el animal deje de temblar. Esto último no es buena señal: cuando el cuerpo ya no tiene energía para temblar, el cuadro es más grave, no menos. Si ves estos signos, lo primero es llevar a tu mascota a un lugar cálido y seco, y luego acudir al veterinario sin demora.
Una casa bien pensada hace la diferencia
En el campo y en muchos sectores rurales de la zona, es común que el perro pase parte del día o la noche afuera. Acá la casa deja de ser un detalle y se vuelve esencial, sobre todo considerando el viento y las lluvias persistentes típicas de la Región de Los Lagos y Los Ríos. Para que cumpla su función:
- Debe estar elevada del suelo, para que la humedad y el frío de la tierra no se traspasen directamente: el suelo del sur rara vez se seca del todo en invierno.
- Necesita estar protegida de corrientes de aire y orientada de espaldas al viento predominante, que en gran parte de la zona viene del sector sur-suroeste.
- El interior debe tener algo aislante: paja, una manta gruesa o una cama elevada, nunca el piso directo.
- Debe revisarse después de cada temporal o lluvia fuerte, porque una casa húmeda por dentro pierde todo su sentido como refugio, y en esta zona los temporales no son la excepción sino parte normal del invierno.
Para los gatos que pasan tiempo fuera, lo ideal es asegurarles acceso a un espacio cerrado y cálido dentro de la casa durante las horas más frías, ya que no suelen tolerar bien el frío prolongado en exteriores.
Alimentación: más energía para mantener el calor
En invierno, perros y gatos, especialmente los que viven afuera o son muy activos, necesitan más energía para mantener su temperatura corporal, lo que se traduce en un mayor gasto calórico diario. Esto no significa simplemente «darle más comida» sin criterio: lo recomendable es ajustar la ración o cambiar a un alimento con mayor concentración energética, siempre evaluando el caso particular de cada mascota.
Mascotas de interior con poca actividad, en cambio, generalmente no necesitan cambios importantes en su alimentación. Ante la duda, lo mejor es consultarlo directamente para definir qué ajuste tiene sentido según la edad, raza y nivel de actividad de tu mascota.
Hongos e infecciones en la piel: el otro problema de la humedad
Si hay algo que distingue al invierno en esta zona del país es que la piel de las mascotas rara vez tiene tiempo de secarse por completo, entre la llovizna de la mañana, el pasto mojado del patio y la humedad ambiente que se mantiene incluso cuando no está lloviendo. Y ahí está el problema: esa humedad constante en el pelaje crea justo el ambiente que bacterias y hongos necesitan para proliferar. Las enfermedades de la piel ya son, en general, uno de los motivos de consulta veterinaria más frecuentes, así que cualquier factor que las favorezca merece atención, y en el sur ese factor está presente buena parte del año.
Los puntos críticos a revisar después de cada salida con lluvia o barro son:
- Entre los dedos y las almohadillas, donde se acumula humedad y es común que se desarrollen hongos o irritaciones.
- Pliegues de piel (orejas, cuello, axilas en razas con piel suelta), zonas donde el aire circula menos.
- El pelaje cercano a la piel: puede sentirse seco por fuera y estar empapado por dentro.
Qué hacer: secar bien con toalla después de cada salida, evitando dejar la tarea solo al secador (puede resecar la piel y favorecer otros problemas). Si notas enrojecimiento, mal olor, caída de pelo en zonas puntuales o que tu mascota se lame o rasca una zona de forma insistente, es momento de consultar al veterinario antes de que la irritación se complique.
¿Y las pulgas y garrapatas en invierno?
Aunque el frío reduce la actividad de algunos parásitos, en el sur el invierno no es sinónimo de tregua: el calor de las casas, caniles y casas bien abrigadas sigue siendo un ambiente cómodo para que las pulgas completen su ciclo de vida, así que no es recomendable suspender la desparasitación solo porque bajaron las temperaturas. Como idea general: en esta zona conviene mantener la protección antiparasitaria activa los doce meses del año, no solo en primavera-verano.
En resumen
Un invierno como el de Los Lagos y Los Ríos, con meses de lluvia, viento y humedad persistente, exige más atención que en otras zonas del país con clima más seco. Vigilar la temperatura corporal, asegurar un refugio seco y elevado, ajustar la alimentación cuando corresponda, revisar la piel después de cada salida y no descuidar la desparasitación son los pilares para que esta temporada no le pase la cuenta a tu perro o gato.
En Covepa encontrarás lo necesario para acompañar a tu mascota durante todo el invierno.

